El Curro

Lucha, triunfo, colaboración, respeto por los animales…

El Curro

Lo que sucede en el Curro no es fácil de transmitir a quien no lo haya vivido alguna vez, puesto que se traga de una experiencia en la que se mezclan la vivencia comunal del pueblo, como espectador y como aloitador, en la búsqueda de su propia identidad y autoafirmación, la vivencia del trabajo, del triunfo, de la colaboración, del repeto por los amínales.

Las “Bestas do Santo”

En el Curro solo se lleva a cabo la rapa de los caballos y yeguas “del Santo”, ya que el resto son de propiedad particular de las diferentes familias, y serán sus dueños los que el lunes en sus propios cerrados hagan las tareas oportunas.

Desparasitación

Dentro de los trabajos que se realizan dentro del Curro tienen especial importancia las tareas de desparasitación interna de los animales, mejorando las condiciones higiénico-sanitarias de los caballos.

Separación de los potros

A “aloitar” se aprende desde pequeño, puesto que son loa niños los que inician el Curro cogiendo los potrillos para separarlos y que así no se hagan daño en las diferentes tareas.

El niño “se inicia” simbólicamente en la juventud o madurez, guiado por los ya iniciados. De esta manera, el niño queda admitido simbólicamente en el grupo de los que van a tener parte activa en los trabajos con los caballos salvajes en el futuro, como legado de una tradición.

“Aloitar” y los “aloitadores”

El trabajo llevado a cabo en el Curro es sin duda, por su peligrosidad, el acto más espectacular que en esta fiesta se puede observar. Es la manera de realizarlo (conocido como “aloitar”) lo que diferencia la Rapa de Sabucedo del resto de las existentes en Galicia, por no usar más elementos que el propio cuerpo y fuerza del aloitador. En el resto de rapas es común ver cuerdas y varas de las que el hombre se ayuda para ganar en esa labor a los animales, pero en Sabucedo, sólo existe un código para conseguir ganarle la partida a los caballos en el cuerpo a cuerpo. Este código se basa en una forma de actuar que se heredó de generación en generación: dos aloitadores van a la cabeza y uno al rabo.

1- El primero de los aloitadores que va a la cabeza debe ser el que salta encima del caballo y cabalga sobe él.

2- Poco después, el segundo de la cabeza acude en su ayuda. Cuando éste llega y se engancha sobre las crines delanteras, el que está subido en el équido debe bajarse.

3- Al mismo tiempo el aloitador que va al rabo debe hacer una serie de movimientos para intentar desequilibrar al animal.

El caballo puede quedar de pie o en derribado dependiendo de la fuerza que éste ejerza. No es un trabajo fácil ya que conlleva un fuerte componente de aprendizaje a priori, puesto que el aloitador ha de saber “cruzar”  bien al animal. Esta acción se corresponde con encajar la mano en la parte inferior de la quijada del caballo, pasándole el otro brazo alrededor del cuello. Cuando el caballo queda inmovilizado, se procede al corte de las crines, que los niños se ocupan en guardar en las “esteiras”.

Mujeres “aloitadoras”

¿Qué es el Curro?

El Curro es el recinto destinado específicamente a la “rapa” propiamente dicha de los caballos. En Sabucedo hay dos:

® Rapa das Bestas - 2017